08/02/2010

El arte y la sociedad del rincón

Pero en fin, ¿no nos gusta ser asi? por Pedro Romero

Cuando la sociedad encuentra un lugar calentito se acurruca a dormir, no le importa salir, sabe que ahí está segura. Los lugares varían porque uno nunca encuentra el hogar perfecto y la catarsis de la muda no se siente de la misma manera si no se desea. Los restos de las migraciones van marcando el paso de la vida, el pisar de la historia, sus imborrables huellas. Cuando la sociedad cae en un pozo la vida interna que mantiene su subsistencia la ayuda a salir. Su masa social viviente se interesa en ella. Ahora actualicemos la frase. Su masa social viviente se interesaba en ella. El carro tropezó con un pozo y calló. Lo que derivó en la actualidad fue que encontró al pozo un lugar calentito, y se acurrucó en el.


Un hombre escribe un libro de poesías infinitamente profundas y conmovedoras, ricas en puntos de vista y versátiles para cualquier tipo de análisis literario. Ese hombre es conocido por pocos, pero en fin, logra su objetivo.

Por suerte su trabajo perdurará en el tiempo.

Un hombre discute con otro que duda de su sexualidad y le encanta que la gente lo sepa. Ambos arrojan sus diferencias hasta llegar a un desacuerdo total para terminar las cosas de manera poco madura y violenta. Todo se filma y circula por la prensa amarilla durante semanas, ese hombre pasa a ser un mediático. ¿Mediático de que pregunto yo? Sin palabras. Este hombre es reconocido nacionalmente y gana muchísima plata.

El pobre poeta jamás va a salir en televisión y siquiera va a ver la plata que vio el mediático en su vida.

El poeta es digno de admiración.

Ideas constructivas montadas en eructos ácidos, la sociedad no las acepta porque no las quiere entender.


1 comentarios:

Huffman Rethro dijo...

Aclaración importante: Pedro Romero, el autor de este texto, no es la misma persona que Pedro Herrero, el autor de "Agua y pastillas", publicado semanas atrás.